NOVEDADES

Nicolás el audaz

Firme y sorpresivo

El pasado 1ro de mayo estábamos en la Ave. Universidad, como todos los años, celebrando el Día del Trabajo. Eran alrededor de las tres de la tarde. Conversábamos un grupo de colegas del trabajo, la mayoría muy jóvenes, quienes son los más comunes en la actual administración pública bolivariana y revolucionaria. Horas atrás nos habíamos concentrado en las afueras de la Cantv y salíamos a marchar tres horas después –mal hábito organizativo que debe cambiarse en esta próxima etapa de la Revolución. Ya pasaban las cuatro de la tarde y las calles de Caracas seguían ardiendo bajo un sol radiante. El Presidente Nicolás Maduro llevaba hablando de la coyuntura política nacional un buen rato y algunos del grupo que viven en Valles del Tuy o Guarenas comenzaron a retirarse. Por ello, me dirigí por entre los grupos de bolivarianos chavistas, entre sus autos con equipos de sonido de todo tipo y de música variada, a una sola cuadra que me separaba de la simbólica avenida Bolívar, eje central de concentraciones patrióticas. Me detuve a buscar un mejor sonido del discurso porque presentía que algún anuncio significativo haría el camarada Nicolás. Y así fue.

Parado frente a la pantalla led situada diagonal con el Museo de los Niños escucho a Maduro comenzar a elevar su tono, el ritmo de palabras, y al ver su rostro sabía que iba a parir una gran idea: “Convoco al Poder Constituyente Originario para lograr la paz”, exclamó con el tono decidido que lo caracteriza, lo que fue respondido con un estruendoso aplauso y gritos de “así, así, así es que se gobierna…así, así, así es que se gobierna…….”, como si hubiera habido un pacto secreto entre el líder y los liderados, y no lo que fue en realidad, todo un mandato surgido de lo más profundo del sentir popular, pues en tiempos de revolución socialista, como decía Chávez, “hay que mandar obedeciendo”. Nicolás está definiéndose como el tipo de líder “alejandrino” que se agigantan ante las adversidades y corta por lo sano el nudo gordiano. 

Líder estratégico y humanista

El primer Presidente obrero de la historia venezolana que por algo fue el propuesto por el Comandante Chávez para darle continuidad a la Revolución es, no sólo el primer presidente chavista elegido por el pueblo, sino que se consagró como líder estratégico y el primero que ante las amenazas de la potencia nuclear más sanguinaria de la historia y de sus lacayos internos y de las amenazas de gobiernos fronterizos, convoca al Poder Originario, o Potentia como le llama Enrique Dussell, para afrontar y vencer el conflicto iniciado por la oligarquía contra el proyecto popular bolivariano y con viles acciones que ya han venido rebasando los marcos legales. La opción propuesta por Maduro era la más lógica dentro del marco institucional pacífico, aún cuando la defensa armada ante las agresiones armadas de los terroristas de la oposición es también una opción legítima y legal. En esencia, es el primer presidente venezolano que convocó al pueblo a debatir y construir una constitución socialista y seguir profundizando las transformaciones sociales mediante el mecanismo de la democracia participativa y protagónica.

El pueblo podrá avanzar mucho más su conciencia social porque está plenamente protagonizando el proceso y seguirá con atención los debates de la ANC. Es deber del SIBCI, los constituyentistas y de los liderazgos del 4x4 garantizar las mejores condiciones promocionales y de concertación para que la sociedad, y sobre todo los quince millones con Carnet de la Patria, comprendan cabalmente cada una de las nuevas normas que se vayan consensuando y aprobando en la ANC. Solo así la próxima victoria estará garantizada.

Nicolás, con la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) prefirió evitar a toda costa –ante la escalada de terrorismo de la derecha opositora- el derramamiento de sangre y por ello merece un Premio de la Paz.

Las familias de la burguesía deberían rendir tributo de agradecimiento al Presidente Maduro por haber evitado éste, con sus instrucciones adecuadas, que sus jóvenes hijos se hubieran involucrado en una guerra civil, y deberían darle excusas honorables a la Guardia Nacional Bolivariana por haber evitado con sus barreras que sus hijos hayan sobrepasado las líneas limítrofes colocadas por ese cuerpo encargado de la seguridad ciudadana para evitar la confrontación física con las fuerzas chavistas que por su número y disposición combativa son muy superiores a los “hijos de papa” acostumbrados a la “dolce vita” o los juegos de tenis o el “jaibol” en el Country o en unos de esos clubes del Este donde se prohíbe entrar o se discrimina en el trato a los venezolanos o venezolanas de origen africano.

Esa clase exdominante y sus integrantes, más ciertos grupos de personas de clases populares que le rinden lealtad, es a los que siempre el pueblo enardecido les dice: “No Volverán”, “No Volverán”. Ellas permanecen desde hace varios años en un estado mental cada vez más disociado psicóticamente, con cambios sustanciales de sus personalidades pues sus unidades psíquicas estructurales relativas a la cognición y metacognición no producen significación, y parecieran estar deformadas y aplastadas por las unidades afectivas debido a la carga negativa de significados y sentidos producidos por los medios privados de comunicación, por las transnacionales de la información y sus redes sociales, y por los discursos de guerra de los pseudodirigentes de la oposición violenta que se han impuesto con amenazas y terror al resto de los caudillos opositores.

Pacífico a pesar del adversario terrorista

Con un mínimo de razonamiento y de humanidad -propiedades cada vez más lejanas de la psiquis de la oligarquía venezolana- esa fuerza política hubiera evitado que sus adeptos asesinaran a más de cien seres humanos y llenaran de luto al ciento de familias. Además, hubiera conservado un mínimo de credibilidad pues el Presidente Maduro desde 2013, en uno de sus primeros discursos en la Plaza Diego Ibarra de Caracas, ya se había referido a la pacificación del país y a la necesidad de cerrar filas en torno a esa propuesta por parte de todos los sectores y fuerzas políticas. Maduro esa noche llamó e insistió a los jóvenes delincuentes a abandonar sus acciones ilegales, al tiempo que anunció y echó a andar días después programas de inserción social. La derecha ignoró el llamado y comenzó la guerra económica con acaparamientos para inducir la inflación, especulaciones para elevar artificialmente la paridad cambiaria y negociaciones antipatriotas con el imperio para que este elevara el nivel de amenazas en la política exterior bilateral agresiva.

En efecto, los caudillos opositores respondieron a Maduro también con acciones agresivas y con estrategias de captar a esos delincuentes para sus planes futuros. Sus empresas de entretenimiento intensificaron la difusión por internet – cumpliendo encargos del imperio- de los video-juegos de guerra para los niños y jóvenes, entre ellos el “Bombardeo de Caracas” o el Rambo anticomunista que fue “víctima” del “vietcong”.

Esos luciferes del terrorismo contrarrevolucionario interiorizaron tanto el papel de Rambo que ahora en el 2017, como no pueden usar ni el “agente naranja” ni el napalm desde aviones como sí los usó EEUU para incinerar aldeas completas de seres humanos en Vietnam, y ni pueden usar abiertamente asociaciones tipo Ku Klux Klan, entonces incendian, a la luz del día pero encapuchados, a jóvenes de tez morena identificados como chavistas, para tratar de aterrorizar a la mayoría de la población que es patriota y gran parte de ella chavista, como quedó claramente expresado en los casi 8,5 millones de votantes en la elección de los candidatos a la ANC este 30 de julio que pudo haber llegado a los 11 millones si los terroristas y la burguesía no hubieran amenazado de despido a sus trabajadores que votarían el 30J, o los terroristas no hubieran bloqueado salidas de urbanizaciones o municipios, protegidos por los alcaldes de la oposición y no hubieran amenazado a cientos de miles de residentes de atentar contra su integridad física si salían de sus casas o edificios a realizar ese domingo la votación por la ANC.

Proyectado por el mundo haciendo historia

Frente a ese panorama -por suerte de la vida y logros de la Revolución- en menos del 10% del territorio nacional ha proliferado la violencia. El talento y la audacia del liderazgo del Presidente Maduro lo han proyectado hacia la historia y hacia la realidad mundial de otros pueblos que con empeño y confianza siguen el ejemplo o paradigma chavista de lograr crear un mundo diferente y un imaginario de emancipación que ni el mismísimo Lucifer podrá borrar o trastocar. Maduro advirtió al gobierno de EEUU que de darse una agresión armada a Venezuela el pueblo podría volver a reeditar la epopeya independentista y acudir a liberar a los otros pueblos del continente que padecen verdaderas tiranías neoliberales, más dañinas que las dictaduras de los años sesenta.

Entre los tres últimos presidentes de EEUU, Bush, Obama y Trump, y sus compinches de partidos, crearon condiciones contradictorias, objetivas y subjetivas, con sus políticas agresivas y neocolonialistas contra Venezuela, al igual que les ocurrió con Cuba. Hoy la proyección mundial de la Revolución Bolivariana hasta los últimos confines del mundo llevan el sello de la solidaridad antitrump y antimperialista, sobre todo en esta época en que las redes sociales van globalizando más al planeta y ese “monstruo” no puede ya seguir siendo el hegemón, ni el monopolista de las comunicaciones. Hoy los pueblos ya están aprendiendo a defenderse en los planos y niveles comunicacionales y organizacionales que durante el siglo XX les era imposible.

Ya “la ciencia y la tecnología como ideología” no es del monopolio capitalista con que la oligarquía contaba en el llamado “capitalismo tardío” al que hizo referencia la Escuela de Frankfurt. Los pueblos enfocados al socialismo funden política, ciencia y tecnología, también en la ideología emancipadora o de la liberación, como “representaciones sociales compartidas” para guiar sus proyectos políticos, a decir del semiólogo sociocognitivsta Teun van Dijk.

Ya más de la mitad de la población mundial se comunica bajo otras condiciones, e incluso, por vía telefónica, con el intercambio de mensajes, sea twitter, facebook, whatsapp o telegram, u otra red social. Una noticia de Venezuela llega más rápido a ser leída por un ruso, un sueco, un tailandés o incluso un esquimal, que por los periodistas -dedicados al sensacionalismo y los temas impuestos por el imperio- de una sala de redacción de los grandes medios de comunicación transnacional. Es decir, estamos en una época que antes que llegue la malsana y manipulada noticia a ser leída por la población, como reveló en los 70 Mattelart y Dorfman, antes llega la verdad a millones de ciudadanos y ciudadanas de cualquier parte del mundo, y los prepara para aclarar a los demás y para no dejarse confundir. Por supuesto, el individualismo como filosofía impuesta por las oligarquías reduce los niveles de colectivismo o comunitarismo propio de los seres humanos. Ambas condiciones deben considerarse en las estrategias comunicativas.

Audacia con sentido del momento histórico

Lo que ha ocurrido en la sociedad venezolana este 30J es una clara evidencia de que el imperio ha sido derrotado en su intención de confundir a las grandes mayorías del pueblo. Por esa y otras razones, este viernes 4 de agosto quedó instalada la Asamblea Nacional Constituyente Bolivariana, a las 72 hrs transcurridas después de la votación del 30J y del 2A, gracias al liderazgo del chavismo que siempre acude al legado del Comandante Supremo Hugo Chávez como referencia y a las directrices de Nicolás Maduro como líder estratégico de las transformaciones socialistas (realizadas en medio de una compleja coyuntura política) luego de ser asimiladas, aprobadas o consensuadas con el pueblo chavista a todos los niveles.

De manera que a pesar de toda la campaña de mentiras, falsedades y descripciones limitadas de acontecimientos sobre Venezuela, desatada con odio por las oligarquías y apoyada en los multimillonarios proyectos del imperio, es innegable que el liderazgo regional y mundial de naturaleza popular del camarada Maduro ha crecido potencialmente. Sobre todo porque fue audaz, tal y como lo recomendaba el gran revolucionario francés G.J. Danton quien apelaba en la revolución francesa a la “audacia, audacia y más audacia”. Pero más significativo fue porque Nicolás, con claro “sentido del momento histórico”, actúo apegado a los principios de la revolución social de nuestra época, acudiendo al Pueblo, como le enseñó Chávez, su padre político y con ello confirmó lo que siempre dijo Fidel: “El poder del pueblo, ese sí es poder”.

Por Ernesto Wong Maestre

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